Y llegó el día…

Y así despedimos a nuestros egresados y egresadas del Jardín.
Y llegó el día… el barco está llegando a su puerto.
El viaje empezó hace varios años atrás, de la mano de las familias que los trajeron por primera vez al Jardín. Algunos con emoción, otros con alegría y otros con algunas lagrimitas.
En este viaje empezaron a aparecer los primeros amigos que sin dudas hicieron que cada día fuera único, con risas, abrazos y juegos compartidos. El Jardín ya no parecía un lugar extraño; sus colores, sus músicas, su energía los fue contagiando y los momentos se llenaron de risas.
Año tras año, navegaron por las distintas salas, con las distintas “Seños” que los invitaron a descubrir el mundo, con esos ojitos curiosos que siempre estaban atentos a aprender cada día más.
Un día el barco llegó a la Sala de cinco y se transformaron en ” navegantes y timoneles” que con mucha alegría salieron a mar abierto y de a poco se fueron aventurando a la última etapa de este viaje.
Llegó el momento de ir en busca de nuevas aventuras, en otros lugares donde llevarán sus preguntas, sus sonrisas, sus miradas traviesas. Un nuevo camino que estará colmado de cosas maravillosas.
Celebremos que llegamos a una meta, la primera de tantas que vendrán y que pudieron disfrutar cada momento, con cada Seño y cada persona que los acompañó en este trayecto.
A las familias que nos acompañaron y apoyaron en este viaje un GRACIAS ENORME, por el apoyo diario, por haber confiado lo más preciado de su vida.
Ahora chicos, prepárense, leven anclas y naveguen, exploren y descubran todo lo que la vida les tiene preparado…
¡Hasta siempre, navegantes y timoneles!